El gobierno argentino calificó este jueves de opositora a la multitudinaria marcha del silencio realizada la víspera por la muerte de un fiscal que acusó a la presidenta Cristina Kirchner de encubrir a presuntos terroristas iraníes por un atentado antisemita de 1994.

"Tenemos que identificar que detrás de cada una de estas manifestaciones existe un interés político", dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su habitual conferencia de prensa matutina en Casa de Gobierno.

Capitanich consideró que "la movilización debe hacese para que el Poder Judicial sea autónomo de las corporaciones, para que ningún juez falle conforme a los intereses corporativos".

El miércoles, miles de personas marcharon en silencio en la capital argentina bajo un aguacero en respuesta a una convocatoria de seis fiscales a la que se plegaron políticos opositores al cumplirse un mes de la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Nisman fue hallado con un disparo en la cabeza en su departamento el día antes de presentar en el Congreso las pruebas de su acusación contra Kirchner, el canciller Jorge Timerman y allegados al gobierno por supuesto encubrimiento de exfuncionarios iraníes en la voladura de la mutual judía AMIA que dejó 85 muertos y 300 heridos.