En Piornal, cerca de Cáceres, España, se celebra la curiosa festividad de Jarramplas, en la que decenas de vecinos del pueblo lanzan nabos indiscriminadamente a un individuo vestido con cintas de colores y una máscara de forma cónica con cuernos el cual representa la figura de un ladrón de ganado al que todo el pueblo castiga lanzándole las hortalizas.

Esta curiosa festividad se celebra durante el 19 y 20 de enero y premia al Jarramplas que aguante más tiempo ante la lluvia de nabos. El origen de esta fiesta es desconocido, aunque se barajan diferentes teorías. Cuenta la leyenda que, tras meses en los que el ganado desaparecía sistemáticamente, los vecinos decidieron tomar su propia justícia y vengarse del ladrón lanzándole todo tipo de hortalizas y verduras.

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