Jerusalén, el lugar más sagrado de la religión judía y cristiana, y uno de los más sagrados para el islam, se erige sobre el monte Moria, el mismo donde la Biblia sitúa el sacrificio de Isaac. El rey David mandó a construir el santuario que albergara el objeto más sagrado para el judaísmo: el Arca de la Alianza, un cofre sagrado que guardaba las tablas de la ley donde están inscritos los diez mandamientos. Dicho santuario, conocido como el Templo de Jerusalén, fue destruido por los romanos en el año 70 d. C., los cuales dejaron un muro en pie para recordar a los judíos que Roma había vencido a Judea, conocido a día de hoy como el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado para los judíos.

Después de la Meca, Jerusalén también representa uno de los puntos principales para el islam, ya que puede encontrarse, junto al Muro de las Lamentaciones, la explanada de las mezquitas, que alberga los dos templos más importantes de esta religión: la de Al-Aqsa y el mítico Domo de la Roca, una de las inconfundibles estampas de Jerusalén con su cúpula dorada.

La capital de Israel también es un lugar emblemático para el cristianismo, pues puede encontrarse la iglesia del Santo Sepulcro, donde está el Calvario en el que fue crucificado Jesús; el Cenáculo, donde se celebró la Última Cena; la basílica de la agonía, en el monte de los olivos donde Jesús fue detenido; y la iglesia del Padre Nuestro, el viacrucis y un largo etcétera.

Aunque Jerusalén contiene las tres religiones monoteístas, la ciudad está dividida en cuatro, donde se incluye el sector armenio. El barrio Armenio es el menor de los cuatro sectores de la ciudad y está situado en la parte suroeste. A pesar de su reducido tamaño y escasa población, los armenios y su patriarcado están muy presentes en la ciudad. Aunque son cristianos, enfatizan su identidad frente al barrio Cristiano.

Sin duda Jerusalén es una de las ciudades mas emblemáticas del mundo, esculpida con el paso de los años y la evolución de la humanidad. Una ciudad tan característica por su historia como por su polémica.