El presidente francés François Hollande, se ha comprometido a no mostrar piedad por las acusaciones de abuso sexual que se han hecho a los soldados de la operación "sangaris", en la República Centroafricana, Bangui.

"Si alguno de los soldados se ha portado mal, no mostrare misericordia", dijo en una visita a Brest, en el noroeste de Francia.

Estas declaraciones surgieron después de que el miércoles pasado se filtrara un informe de las Naciones Unidas en donde se revelaba el presunto abuso sexual de 10 niños, entre ocho a 15 años en un campamento para desplazados internos (IDP) en Bangui.

Más de una docena de soldados franceses están bajo investigación, según informes del periódico inglés The Guardian.