Malala Yousafzai, nombrada Premio Nobel de la Paz en 2014, es una joven de 17 años originaria de Pakistán quien en el año 2012 fue víctima de un ataque brutal por integrantes del Talibán, quienes le dispararon por exigir educación para las niñas y denunciar su situación a través de un blog que tomó fama mundial.

Como la de Malala, cada día se generan inumerables historias de ataques a mujeres en Pakistán, un país en el que, bajo la ideología islámica, el género femenino está sometido a estrictas leyes y severos  castigos. Uno de ellos son los ataques con ácido.

Ante este escenario, el cirujano plástico Asim Shahmalak, de 53 años, ha gastado más de 70 mil dólares de su propio dinero en cirugías reconstructivas para ayudar a víctimas de ataques.

Shahmalak ha reconstruido los rostros de seis mujeres, injertando las cejas y aplicando cirugía reconstructiva: "Fue maravilloso conocer a las mujeres y ver cómo sus vidas han mejorado por la cirugía", comentó el médico, quien añadió: "Lloré cuando me enteré de lo que les había sucedido. Sus historias son desgarradoras"; de acuerdo a información de HuffingtonPost.