Por si no le sobraran los incidentes que sacuden su reputación, la tragedia de una mujer sin hogar que estuvo varias horas muerta dentro de un McDonalds sin que los clientes lo notaran ha centrado la atención en los desamparados de Hong Kong que buscan refugio en los restaurantes de comida rápida abiertos las 24 horas para pasar las noches más cómodos y seguros. Los "McRefugiados" se ven obligados a vivir en las calles debido a los elevadísimos alquileres y el aumento en los precios de las propiedades en el centro financiero del sur de China.