El gobierno de Kenia ha ordenado bombardeos a las bases del grupo islamista al-Shabab en Somalia, como respuesta al ataque perpetrado el pasado dos de abril en la capital, en el que murieron cerca de 150 personas.

Estos ataques al país vecino son la primer respuesta a lo sucedido en la Universidad de Garissa la semana pasada. El presidente keniano Uhuru Kenyatta prometió "responder de la forma más severa posible" a este atentado.

El vocero de la milicia keniana, David Obonyo, confirmó a la BBC que las dos bases de al-Shabab "fueron destruidas".

De acuerdo a autoridades de la universidad, más de 500 estudiantes se encuentran desaparecidos desde aquel ataque. Según el sitio Cubadebate, el número total de alumnos en la Universidad de Garissa antes del ataque era 815.