Lee Houghton cada mañana tenía un gesto desinteresado con un mendigo llamado Simon. Le traía café y croissants antes de dirigirse a su trabajo y comenzó a hablar con él a menudo. Luego de cuatro meses, el hombre recibió un regalo que tocó su corazón.

Simon le dio una tarjeta de Navidad para darle las gracias por su ayuda durante todo ese tiempo. El hombre no tenía hogar ni amigos cuando conoció a Houghton. Poco a poco comenzó a recuperar la moral y actualmente ya cuenta con un trabajo. Simon le relató al Daily Mirror que este tuvo una infancia difícil y que por su poca educación no podía encontrar casi trabajo.

Actualmente, hay organizaciones que están preocupándose por costear el desayuno del hombre toda la Navidad. Por su parte, Houghton ya ha sido abrumado por la atención que ha recibido gracias  a su gesto de amistad.

En la galería: gestos que restaurarán su fe en la humanidad. Para leer la información, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".