El nacimiento de un niño es un momento gozoso y bello, pero por supuesto también es una escena llena de sangre y "violencia". En su serie llamada “Cesar”, el fotógrafo francés Christian Berthelot fotografía a bebés en sus primeros momentos de vida luego de ser traídos a este mundo vía cesárea.

Aquí una entrevista con el fotógrafo  Christian Berthelot (38 años) sobre su más reciente e impactante serie fotográfica: “Los bebés no nacen como rosas”.

¿Qué te inspiró a hacer estas fotos?

– Cuando nació mi hijo, yo estaba en un mundo paralelo, solo la vida me importaba. Era un padre que acudía al nacimiento de su primer hijo, así que naturalmente, quería que todo estuviera bien y mi hijo estuviera saludable; era un padre como otros. En el quirófano, los padres no ven qué es lo que pasa del otro lado del cuarto: esperamos y esperamos, imaginamos. Y entonces llega, y es la primera vez que vemos a nuestro bebé.

¿Cómo surgió este proyecto?

– Esta aventura comenzó casi por casualidad. Una semana antes del nacimiento de mi hijo, conocí a Jean-François Morienval, un obstetra del hospital donde mi hijo nació. Él ama la fotografía, sabía que yo era fotógrafo y quería platicar. Cerca de seis meses después, me preguntó si me gustaría tomar fotografías sobre su profesión en la sala de operaciones, y si me gustaría hacer fotografías de cesáreas... inmediatamente dije que sí.

¿Cuál ha sido la reacción a tus fotos?

– Sé que hay gente que reacciona muy mal, quienes encuentran desagradables las fotos. Me dicen que no tengo el derecho de mostrar a los niños cubiertos de sangre, vérnix (capa de grasa natural con la que nacen los bebés); algunos incluso me dijeron que las imágenes no son reales. Pero hay quienes quedan fascinados por mi trabajo. Les doy la oportunidad de observar en detalle la violencia del nacimiento.

¿Qué te ha enseñado esta experiencia?


– Mi perspectiva del nacimiento ha cambiado. He descubierto los peligros del nacimiento. Esta es la razón por la que he decidido mostrar los inicios de un nuevo ser humano.