Marc Goodwin tiene cadena perpetua por haber golpeado a un hombre llamado Malcolm Benfold hasta la muerte. Benfold era gay. Por su parte, Mikhail Gallatinov, de 40 años, fue encarcelado en 1997 por estrangular a un joven de 28 años llamado Adrian Kaminsky que conoció en una línea gay. Lo condenaron a 20 años de prisión y lo definieron como psicópata.

Las vueltas que da la vida: los dos se conocieron en la misma prisión y se casaron.

Su historia conjunta comenzó en la prisión Full Sutton de Yorkshire, Inglaterra. Allí trabajaban juntos. Se enamoraron y comenzaron a aplicar para poder casarse, incluso antes de que la ley que permitía el matrimonio homosexual en su país fuese aprobada. Por supuesto, no todos están contentos. El hermano de Benfold, la víctima de Goodwin, afirma que solo es un truco para salir más rápido de prisión.

"¿Cómo puedes matar a un hombre por ser gay y luego tener una boda gay en prisión? No veo la lógica. Solo quieren salir antes para rehacer su vida", afirmó, citado por el tabloide británico Daily Mirror.

El hombre también afirma que la sentencia debió ser mayor y que la boda jamás debó realizarse. Sin embargo, el criminal pidió perdón a otra hermana de su víctima. Lo que sí se sabe es que no se les permitirá, por ahora, compartir una celda.

En la galería verán un estudio que afirma cómo los homosexuales que salen del clóset ganan más autoestima. Para leer la información desde un smartphone o tablet, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".