El fotógrafo franco-libanés, Vladimir Antaki, tomó una serie de fotografías de comerciantes que están en su lugar de trabajo, en 10 ciudades del mundo, a la que llamó "Guardianes". Después los expuso en las grandes ventanas de tiendas en Montreal: "Parece que realmente trabajan aquí y no importa dónde, pero se puede encontrar estas personas, importantes para la cultura y las tradiciones", dijo a Metro Antaki, de 34 años de edad:" Yo quiero que sean mis amigos".

Ahora que estás en México. ¿Estos comerciantes son diferentes de los demás?

- Me parecen muy similares a los de Beirut, Líbano: muy amables, genuinos y generosos. Me gusta la sensación de establecer una relación con los extraños y hacer nuevos amigos. Ese es todo el propósito de mi proyecto. Quiero que la gente vea mis fotografías, después los conozca y hable con ellos.

¿Por qué es tan importante?

- Yo los llamo los Guardianes porque "guardan" la memoria y las tradiciones de nuestra cultura. Gracias a ellos no desaparecen. Cada vez se cierran más pequeñas tiendas, sobre todo en las grandes ciudades. Y tal vez un día no existirán, y la gente se va a arrepentir.

Antes no veía interesantes a todos estos libaneses, pero después conocí a mucha gente agradable sólo por darme el tiempo para hablar con ellos.

¿Cómo abrir los ojos para verlos de esa forma?

- Usted puede pedirme contactos de los comerciantes que están en mis fotografías. O cambiar su ruta normal de A a B y no tener miedo de hablar 15 minutos al día con completos extraños.

¿También quieres que la gente hable con ellos y les compre?

– Sí. Cuando tenga hijos no quiero que me preguntan si estas fotos fueron tomadas hace 20 años. Yo quiero que sean reales en el futuro. Mira a Pedro. Él ha trabajado como sastre en Xochimilco, en la Ciudad de México, durante 30 años. Su mayor satisfacción es escuchar a sus clientes diciendo: "Buen trabajo, maestro". ¿No es agradable?

¿Cuál fue la reacción de ciudadanos de Montreal cuando vieron a los Guardianes en las calles?

– Muy positivo. Algunos querían reunirse con ellos en la vida real, otros ver más fotografías. Me gustaría explorar más ciudades y hacer exposiciones callejeras. Estoy dando a los tenderos una segunda vida, demostrando que son importantes en las ciudades.