Una persona decapitada y al menos diez heridos es el saldo del atentado terrorista perpetrado en una compañía gasística en la localidad de Saint-Quentin Fallavier, en Lyon, Francia.

Desde Bruselas, Bélgica, en donde participa en la reunión del Eurogrupo, el presidente de Francia, Francois Hollande, en conferencia de prensa afirmó: "Es un ataque terrorista. No hay duda de ello. Todos recordamos lo que anteriormente ha pasado en nuestro país. Existe conmoción al respecto, pero esa no puede ser nuestra única respuesta, se necesitan acción y prevención". explicó.

De acuerdo con las primeras informaciones, uno de los atacantes degolló con un cuchillo a un hombre y dejó su cadáver cerca de la entrada de la fábrica junto a una bandera islámica. En la cabeza del ejecutado estaba escrito un mensaje, del que no se ha revelado el contenido.

Poco después de las diez de la mañana (hora local), al menos dos personas se aproximaron al centro industrial e intentaron hacer estallar varias bombas de gas de la empresa Air Products.

La policía ha detenido a uno de los supuestos atacantes, el cual tiene antecedentes yihadistas. No se ha informado el paradero de la otra persona.

Este atentado se produce a casi medio año del atentado terrorista en contra del semanario de sátira Charlie Hebdo y los ataques siguientes, en los que fallecieron 17 personas, informó el periódico español "El Mundo"