El grupo extremista, Estado Islámico, ha impuesto en Siria e Irak un estricto bloqueo al alcohol, al tabaco y a otros actos que considera "pecados". De acuerdo a su interpretación de las leyes islámicas, estas sustancias son consideradas un "suicidio lento"

Aquellos que desafían estas leyes reciben hasta 40 latigazos y en caso de ser sorprendidos recayendo, pueden ser encarcelados o incluso decapitados.

De acuerdo a diversos reportes, Estado Islámico ha quemado millones de paquetes de cigarros en ciudades como Raqqa.