El centro de Frankfurt, en Alemania, fue sede de una de las protestas más violentas en los últimos tiempos, en la que manifestantes levantaron barricadas e incendiaron automóviles como reproche a los mil 300 millones de euros que costó el nuevo edificio del Banco Central Europeo, inaugurado este miércoles.

"Los pueblos están atravesando momentos muy difíciles. Hay algunos, como muchos de los manifestantes que están aquí afuera, que creen que el problema es que Europa está haciendo muy poco", comentó al respecto Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo.

De acuerdo con informes de la policía, cerca de 350 personas fueron detenidas por estos actos, los cuales fueron organizados por el grupo Blockupy en contra de las políticas de austeridad.