Desde el inicio de 2015, más de 35 mil migrantes han viajado provenientes de África hacia Europa, los cuales llegan principalmente a países como Italia o Grecia. La historia de este niño tuvo un origen similar, aunque un final muy distinto a todo lo que se ha visto hasta ahora.

Se trata de Aboku, un niño de ocho años, viajó en el equipaje desde Costa de Marfil hasta la isla de Ceuta, en España. Los encargados de la seguridad del aeropuerto se dieron cuenta de que algo no marchaba bien cuando Fátima E.Y, una joven marroquí de 19 años, se mostró nerviosa al pasar la inspección aduanal.

Los agentes finalmente decidieron que pasara la maleta por el escáner y fue cuando vieron que en lugar de ropa aparecía la silueta de un menor, en una maleta que carecía de entradas de aire.

El padre del menor y la joven de 19 años declararán esta tarde ante las autoridades. Se sospecha que la joven recibió dinero para realizar este traslado, mientras que el Área de Menores de Ceuta se encargará de él, informó el periódico español "El País".