Una familia de Jerusalén creyó que era momento de remodelar su casa y encontró debajo de ella una reliquia arqueológica de aproximadamente dos mil años de antigüedad.

La familia Shimshoni, que vive en el barrio de Ein Kerem, encontró un mikve, un baño utilizado para realizar rituales.

Los miembros de la familia tardaron tiempo en dar aviso a las autoridades y escondieron su hallazgo debajo de una alfombra.

El descubrimiento mide 1.8 metros de profundidad, 3.5 metros de largo y 2.4 metros de ancho. Medidas requeridas en la religión judía para que pueda servir a los rituales.

Este baño proporcionó pruebas de la colonización judía en el que hoy es un barrio ubicado en una colina al sudoeste de Jerusalén.

De acuerdo con el arqueólogo responsable de Jerusalén, Amit Reem, encontrar este tipo de estructuras debajo de una casa, sólo puede suceder en Israel y, en particular, en Jerusalén.

“El descubrimiento de este mikve refuerza la hipótesis de que había un asentamiento judío de la época del Segundo Templo, ubicado en la región de lo que hoy es Ein Kerem”, declaró Reem.

Oriah Shimshoni, dueña de la casa junto con su marido, dijo que compraron la casa hace varios años y al igual que muchas de las antiguas casas árabes requirió de arreglos, fue entonces cuando hicieron el descubrimiento, informó el periódico israelí "The Times of Israel".