El gobierno de Estados Unidos decidió ampliar su estrategia militar contra el Estado Islámico en Siria, esto debido a los ataques que los rebeldes sirios estrenados por la administración recibieron el viernes de parte de militantes de Al Qaeda filiados.

Los ataques evidenciaron que el plan del Pentágono para contraatacar al ISIS, tuvieron un inicio tormentoso. Ya que apesar de que los entrenamientos iniciaron en mayo, desde entonces y tras pasar un exhaustivo filtro solo 60 combatientes han sido preparados.

Esta cifra esta muy lejana del objetivo planteado por la administración estadounidense que era de tres mil a cinco mil combatientes por año. Y una vez en el terreno sirio, las dificultades aumentan.

Por esa razón, el Departamento de Defensa anunció este lunes que respaldará desde los aires a los insurgentes. La noticia se dio a conocer dos semanas después de que los rebeldes iniciaran a luchar en Siria.

Alistair Baskey, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca cree que a pesar de los ataques, la entrada a Siria de los insurgentes es el inicio de una nueva era, por lo que se está proporcionando gran apoyo para seguir contrarrestando al ISIS, informó el periódico español “El País”.