El volcán Calbuco sorprendió ayer al mundo al hacer erupción después de 43 años. Sobre este evento conversamos con Hugo Delgado, investigador del Departamento de Vulcanología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien nos explicó algunos puntos clave:

Doctor Hugo Delgado, existe preocupación por las cenizas arrojadas por el volcán...

– La ceniza, implican muchos problemas, particularmente en este tipo de erupciones se presenta la ceniza fina, que es muy problemática por la siguiente razón: puede penetrar las zonas donde cualquier filtro no las detiene, puede contaminar el agua, generar problemas en los sistemas de computo, en los sistemas de aire aconcidionado, prácticamente cualquier objetivo de tipo tecnológico.

¿Cuáles son los peligros para el cuerpo humano?

Evidentemente hay un problema muy serio relacionado con enfermedades respiratorias. Fundamentalmente esta ceniza, por su tamaño, puede llegar a los alveolos, y causar una serie de transtornos.

¿Qué medidas hay que tomar?

– Lo primero es protegerse, fundamentalmente con mascarillas para evitar respirar las partículas más grandes. Sin embargo, repito, el mayor problema es que con la ceniza de tamaño muy fino. En ese sentido, muchas veces lo que es más eficiente es utilizar un trapo húmedo, porque la humedad atrapa el polvo.

Fue un volcán que permaneció inactivo durante 43 años. ¿Hubo indicios de que podría despertar? Por ejemplo, incremento en la actividad sísmica.

– En este caso hubo algunas señales, pero ocurrieron una o dos horas antes de la erupción. En realidad, aunque hubo algunos premonitores, nadie esperaba una erupción del tamaño que se manifestó. Era un volcán muy quieto y en menos de dos horas la actividad sísmica se incrementó por encima de los niveles que se tenían a partir de 2009, año en que se empezó a monitorear.
 

Existen otros volcanes inactivos en América Latina, ¿tendríamos que prestarles atención?

– Para los vulcanólogos la definición de "volcán activo" tiene que ver con reconocer la actividad eruptiva de volcanes durante los últimos diez mil años. Aún cuando un volcán esté muy quieto (no tenga erupciones ni fumarolas), se considera activo si ha tenido actividad eruptiva en los últimos diez mil años. Todos ellos deberán de ser estudiados.

Hace poco más de un mes, el volcán Villarrica también tomó por sorpresa a los chilenos. Ahora es el Calbuco. ¿Hay alguna conexión?


– El caso del volcán Villarrica no fue sorpresivo, quizás lo fue para quien no conoce de estos volcanes. Se les da un seguimiento y sabe que tiene una actividad recurrente cada cierto tiempo. En este caso sí se reconocieron y se siguen reconociento parámetros.

Cada uno tiene características diferentes. Esto en función de la química de los magnas que eruptan a través de los volcanes. Las erupciones del Calbuco eran cada 17 años, aproximadamente, pero en este caso tardó 43 años. La última ocurrió en 1961 y mientras más tiempo pasa, es más probable que sea más fuerte.