Debido al atentado terrorista del mes pasado en la playa de Sousse en el que murieron 38 personas, el gobierno de Túnez autorizó un proyecto con el que se planea construir un muro de 167 kilómetros de largo en la frontera con Libia para mayor seguridad.

La propuesta de construcción fue anunciada por el primer ministro Habib Essid, quién declaró que la situación por la que pasa el país vecino es uno de los peores dilemas que vive Túnez.

El muro se conformaría de una larga zanja que se extendería hacia el interior del Mediterráneo. Su control y construcción estarían a cargo del ejército tunecino.

Para la construcción, Túnez recibirá apoyo logístico y técnico de Francia y los Estados Emiratos Árabes Unidos.

Además de esta medida, el primer ministro ha decidido cerrar aproximadamente 80 mezquitas, las cuales acusa de difundir malas ideas a los creyentes, informó el periódico estadounidense “The Washington Post.