Donald Trump, precandidato republicano a la Casa Blanca, quiso disculparse por sus dichos racistas pero, en su lugar, hizo nuevos comentarios ofensivos.

El magnate dijo que EE. UU. se ha convertido en un "vertedero de México con indocumentados que cruzan la frontera traficando drogas y portando enfermedades tremendamente infecciosas". 

El hecho que encendió al empresario estadounidense sobre la inmigración de indocumentados fue el asesinato Kathryn Steinle.

"El reciente crimen de una mujer en San Francisco a manos de un inmigrante proveniente de México con antecedentes criminales demuestra que tengo razón", señaló Trump.

De acuerdo al reporte de la policía, el sospechoso del crimen es Francisco Sánchez, un mexicano que había ingresado a Estados Unidos sin documentos en cinco ocasiones y que ya había sido arrestado por otro tipo de delitos en el pasado.

La mujer de 32 años caminaba por el conocido embarcadero de la ciudad californiana cuando recibió un disparo a la altura del abdomen. Aunque fue atendida de emergencia murió horas después en un hospital cercano.

Lo que más molestó a Trump fue que la policía de San Francisco no había reportado a Sánchez a la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos cuando salió de la cárcel hace tres meses.

Con información de Infobae