El presidente de Uruguay, José Mujica, es uno de "los más queridos" en América Latina ya que de acuerdo con diversas encuestas terminará su mandato el próximo 1 de marzo con el 65% de aprobación en promedio, un número envidiable para muchos mandatarios de la región.

Por su parte, los conflictos políticos en Argentina y Venezuela han minado la aceptación de sus respectivos mandatarios. El Caso Nisman hizo que la popularidad de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cayera al 29.8%, mientras que el conflicto entre la izquierda y la derecha en Venezuela hizo que Nicolás Maduro apenas alcance el 22%.

Al respecto conversamos con el Doctor Carlos Hernández, investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien nos explicó: "Es un asunto menor el de la popularidad. Lo más estructural son las políticas de gobierno que han diseñado para manejar las crisis económicas".

"Las expectativas de la democracia se incrementan en procesos electorales, por eso el nivel de aceptación es tan alto", explicó el académico de la UNAM refiriéndose a presidentes como Evo Morales, José Mujica y Juan Manuel Santos, mandatarios cuyos países vivieron procesos electorales en el último año.

"Sin embargo, las expectativas disminuyen a medida de que se accede al poder y se comienzan a implementar políticas de gobierno basadas ya no en esquemas de percepción, sino en el realismo de las condiciones estructurales de competencia y de desarrollo social que tiene cada país", concluyó.