De acuerdo con investigadores del Georgetown University Law Center, niños migrantes que viven sin estatus legal en Estados Unidos no pudieron inscribirse en escuelas o recibir servicios educativos en cuatro estados del país.

En el informe, que estudió distritos escolares en Nueva York, Florida, Texas y Carolina del Norte, señala que los menores han enfrentado retrasos en las inscripciones, dejándolos fuera de las aulas como resultado de "interpretaciones arbitrarias" de las reglas de residencia y las leyes estatales.

"La ley estadounidense es clara en este punto: ningún niño en Estados Unidos debe ser excluido de la educación pública", dijo Mikaela Harris, una estudiante de Derecho del centro y coautora del estudio. “Eso no siempre se manifiesta en la práctica”, añadió la joven, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias AP.

Otro factor es la falta de servicios de traducción e interpretación para las familias de los niños, situación que evita que estén al tanto del proceso.

Además, el informe apunta que los intentos de las autoridades estadounidenses de encontrar y deportar a miles de menores centroamericanos no acompañados y a las familias que llegaron durante la oleada de cruces ilegales de 2014, han complicado aún más la situación. Incluso, esto ocasionó que algunos estudiantes evitaran ir a la escuela por temor de ser detenidos.

El Georgetown University Law Center recomendó reforzar el apoyo federal a los distritos que no están acostumbrados a atender a poblaciones recién llegadas y a dar mejores garantías de que, tanto el derecho a la educación como la ley migratoria, se respetan.