Este martes el Tribunal Supremo de Estados Unidos inició una investigación para determinar el matrimonio entre personas del mismo sexo como un derecho constitucional.

Doce parejas estadounidenses homosexuales han solicitado a la máxima autoridad judicial que reconozca el derecho a casarse para todos los ciudadanos y en todos los estados.

Los demandantes argumentan que al serles negados tanto su derecho a casarse como a ser tratados en condiciones de igualdad, con acceso a los mismos beneficios que una pareja heterosexual, los estados están violando su derecho a la igualdad.

Los estados de Ohio, Michigan, Kentucky y Tennessee se oponen a esa solicitud, ya que no permiten el matrimonio entre parejas del mismo sexo y defienden el principio básico de que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.

Por el momento es la Corte Suprema de los Estados Unidos la que debe aclarar la constitucionalidad de las normativas, según informes del periódico estadounidense The New York Times.

Sin embargo, no será hasta finales de junio cuando el alto tribunal comunique su decisión sobre si las normas estatales que prohíben los enlaces entre las personas del mismo sexo son o no inconstitucionales.