La primera operación militar de un “drone” estadounidense, en Afganistán asesinó al menos 49 combatientes del Estado Islámico.

En un primer ataque contra los combatientes de la provincia de Nangarhar, el total aproximado de fallecidos fue de 12 militantes.

El portavoz de la región, Ahmad Zia Adulzai, aseguró que en los primeros reportes, se confirmó que algunos combatientes se estaban movilizando y cambiando su posición, en el momento en que ocurrió el segundo ataque, el cual dejo un total de 37 combatientes muertos.

Abdulzai, declaró que este ha sido uno de los ataques más sangrientos de un avión no tripulado, dejando un gran número de militantes fallecidos.

Al parecer los militantes asesinados pretendían enfrentarse a militantes talibanes de las zonas vecinas, informó el portal de noticias “Al Bawaba”.