Una mujer originaria de Kurdistán, zona perteneciente a Irak, narró cómo militantes del grupo yihadista Estado Islámico le "dieron a comer" los restos de su hijo, al cual habían secuestrado hace unos meses, cuando ella visitó los refugios de ISIS para exigir su liberación. 

"Los militantes de ISIS le pidieron [a la mujer] que se sentara porque había viajado durante mucho tiempo y le pidieron que comiera algo antes de ver a su hijo. Fue entonces cuando trajeron unas tazas de té y le dieron un poco de carne. La madre pensó que se habían compadecido de ella", narró el soldado británico Yasir Abdulla, quien viajó a la región para apoyar a las fuerzas kurdas.

"Pero no fue así", continuó Abdulla, "Cuando ella les pidió ver a su hijo, los terroristas comenzaron a reír y le dijeron 'Se lo acaba de comer'", explicó Yasir Abdulla, quien a su regreso a Reino Unido habló con la prensa local, de acuerdo a información del diario New York Post.