La isla japonesa Okinoshima está llamando la atención debido a que pretende ser nominada para formar parte de la lista de Patrimonios de la Humanidad de la Unesco de 2017.

Por esa razón, ha salido a la luz un dato curioso: en esta isla no se permite la entrada de mujeres.

Esto, a pesar de que según las leyendas, los antiguos dioses colocaron a tres emperatrices para que protegieran y cuidaran a la nación.

Por este motivo, se realizan desde hace 600 años varios rituales que tienen como objetivo orar por el éxito de Japón.

La isla está ubicada en el mar de Genkai. Sólo se permite a sus sacerdotes llegar allí, excepto durante el festival anual que se celebra en mayo. Unica ocasión en la que se permite la presencia de 200 hombres.

De acuerdo con la cadena británica “BBC”, no hay una explicación precisa para la prohibición de la presencia de mujeres.

Algunos rumores señalan que posiblemente se debe al ciclo menstrual, pues la religión sintoísta considera la sangre como algo impuro y esta podría ensuciar el lugar sagrado.