Un espía alemán violó una de las reglas más importantes durante una misión: enamorarse. Consecuencia de ello perdió una batalla legal por compensación de parte de la agencia de inteligencia BND.

El espía, que era el jefe de la estación de BND en Riga, se enamoró de una mujer letona pese a advertencias de no fraternizar con los residentes.

En lugar de informarles a sus superiores, convenció a la agencia letona de espionaje para que examinara a su novia.

Agencia BND

AFP

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Solamente le informó al BND después de que la mujer se mudó con él, lo que hizo que la agencia le retirara de Riga.

La agencia noticiosa alemana dpa reportó que el hombre se fue de licencia médica y perdió su empleo, tras lo cual demandó 400.000 euros (421.920 dólares) en ingresos perdidos.

Una corte regional de Múnich rechazó la demanda el jueves y le ordenó pagar los costos legales.