Una corte del norte de Alemania condenó a cadena perpetua a un ex enfermero que reconoció haber matado a 30 pacientes inyectándoles sobredosis de drogas.

El hombre, identificado como Niels H, dijo la semana pasada que actuó debido a "impulsos" y le pidió disculpas al los familiares de las víctimas durante el juicio que se celebró en el distrito de Oldenburg.

Los asesinatos ocurrieron entre 2003 y 2005 en la clínica Delmenhorst, donde Niels trabajaba en el área de cuidado intensivos.