Mary Kersting, de 60 años, cobró más de 13 mil dólares de la pensión de su madre a pesar de que esta tenía 14 meses de haber muerto. 

Según informes de las autoridades del Fulton County Public Defender, en Estados Unidos, luego de que Esperanza Ruller –madre de Mary– muriera, decidió callar debido a que quería seguir cobrando los beneficios que su madre tenía en vida.

Por su parte, los peritos que encontraron a Esperanza Ruller afirmaron que murió a los 93 años de edad debido a causas naturales, informó el diario estadounidense "Daily News".

Al respecto, la sobrina de Esperanza, –quien decidió no revelar su nombre– mencionó ante el juez el pasado viernes que la muerte de su abuela había sido totalmente "indigna" debido a que Mary la mantuvo en su casa descomponiéndose durante mucho tiempo sólo para cobrar su dinero.

La mujer de 60 años fue sentenciada con seis meses de prisión. 

En la galería de fotos podrán conocer la historia de una hija que mató y enterró a su madre para quedarse con su herencia.