La extrema derecha francesa multiplica los ataques contra François Fillon, el flamante candidato de la derecha a las elecciones presidenciales de 2017, cuyo discurso firme y conservador podría seducir a una parte de su electorado.

La presidenta del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, que según todos los sondeos estaría en la segunda vuelta de las presidenciales, no esperó al anuncio de la victoria de Fillon en las primarias de la derecha para pasar al ataque.

"Es el peor programa de fractura social que haya existido (...) nunca antes un candidato había ido tan lejos en la sumisión a las exigencias ultraliberales de la Unión Europea", declaró Le Pen el domingo, en referencia al programa claramente liberal del nuevo triunfador de la derecha francesa.

Si llega a la presidencia de Francia en mayo del próximo año, Fillon promete suprimir medio millón de puestos de funcionarios, recortar 100.000 millones al gasto público, eliminar el impuesto a la fortuna y subir el IVA dos puntos.

Para el FN, su mejor rival hubiera sido Alain Juppé, un candidato más moderado, derrotado el domingo por Fillon. Con él, "nos enfrentábamos a un adversario claro en cuanto a nuestras diferencias", reconoció esta semana Marion Marechal-Le Pen, sobrina de Marine Le Pen y estrella emergente del partido. "Es un problema adicional para nosotros", admitió.

La línea dura de Fillon en la lucha contra el extremismo islamista y la inmigración podría seducir a una parte del electorado de la derecha más radical y frenar el ascenso del FN.

"Cuando entras en casa de otra persona, por cortesía, no tomas el poder", dijo Fillon durante un debate la semana pasada en el que estimó que los extranjeros que llegan a Francia deben "integrarse". "Francia no es una nación multicultural", zanjó.

- 'Frente republicano' -

Fillon, que publicó hace unos meses un libro titulado 'Vaincre le totalitarisme islamique' (Vencer al totalitarismo islamista), quiere instaurar cuotas de inmigración para limitarla "al mínimo estricto".

Además, la visión conservadora de la sociedad de este católico practicante, de 62 años, hijo de un notario de provincia, podría también cautivar a una parte del electorado histórico ultratradicionalista del FN.

Según los últimos sondeos, François Fillon captaría más votos que Marine Le Pen en la primera vuelta de las presidenciales, el 23 de abril de 2017. Hasta hace poco, todas las encuestas daban a Le Pen primera.

Pero las encuestas se pueden equivocar. Además, algunos observadores estiman que la estrategia de Fillon podría ser contraproducente a largo plazo.

En 2002, cuando el fundador del FN, Jean-Marie Le Pen, se calificó por primera vez en la segunda vuelta de las presidenciales, ante la sorpresa general, frente a un candidato de derechas, Jacques Chirac, la izquierda francesa se resignó a votar por éste último, para impedir que el FN llegara al poder.

El llamado 'frente republicano' volvió a funcionar durante las elecciones regionales de 2015 al impedir que el FN, que encabezó la primera ronda con un 28% de los votos, no obtuviera ni una sola región.

Pero el discurso 'thatcheriano' de François Fillon y su visión conservadora podría atrofiar este mecanismo. Algunos simpatizantes de la izquierda participaron el domingo en las primarias de la derecha, abiertas a todos los franceses, para impedir que el exprimer ministro fuera designado.

Fillon representa el "catolicismo integral", una "segunda franja de la extrema derecha" y en el fondo "lo mismo que Marine Le Pen", estimó Stéphane Lavignotte, un elector que votó en los suburbios parisinos.

Pero para el politólogo Jean-Yves Camus, "el frente republicano va a funcionar". "No veo a los franceses eligiendo a Marine Le Pen como presidenta", señaló.