Medios estatales sirios informaron el sábado que las fuerzas del régimen habían conquistado el mayor barrio del sector rebelde de Alepo, en lo que podría ser un paso decisivo para recuperar el control total de la segunda ciudad del país.

Massaken Hanano fue el primer barrio que los rebeldes conquistaron en verano de 2012, lo que llevó a la división de Alepo en un parte este, controlada por los insurgentes, y una zona oeste, en manos de las fuerzas gubernamentales.

Desde entonces, más de 250.000 civiles se han visto afectados por el asedio del régimen de la parte este, faltos de comida y de productos de primera necesidad.

La conquista de Massaken Hanano, en el noreste de Alepo, forma parte de una ofensiva de envergadura que hoy entró en su 12º día y que podría aislar ese sector de la ciudad de las áreas que los rebeldes controlan en el sur.

Desde el 15 de noviembre, los bombardeos del régimen en el este de Alepo han acabado con la vida de 212 civiles, incluyendo 27 niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido.

Las fuerzas del régimen fueron penetrando en Massaken Hanano durante varios días y, el viernes, la televisión pública reportó que estaban progresando "desde tres ejes".

El sábado, la misma cadena indicó que las fuerzas armadas habían "tomado el control total del sector de Massaken Hanano" mientras que la agencia de prensa oficial Sana explicó que estaban realizando operaciones de desminado.

Sin embargo, Yasser al Youssef, del grupo rebelde Nuredin al Zinki, afirmó que se estaban produciendo enfrentamientos en el flanco sur de Massaken Hanano, al que se refirió como un distrito de "importancia estratégica".

Youssef advirtió que si las fuerzas del régimen conseguían avanzar hasta el barrio adyacente de Sakhur, el este de Alepo quedaría dividido en dos.

El director del OSDH, Rami Abdel Rahamn, señaló que el 80% de Massaken Hanano estaba bajo el control del gobierno.

- Huida de familias -

"Sólo están a unos cientos de metros de aislar los distritos del norte del este de Alepo de los que están en el sur", dijo.

Según el OSDH, las fuerzas del régimen también empezaron a atacar los barrios vecinos de Sakhur y Haydariyé.

El último avance del régimen se produjo tras varios días de intensos bombardeos en la zona rebelde de Alepo, con proyectiles y barriles de explosivos.

Los ataques aéreos aterrorizaron a los residentes, y varias familias tuvieron que huir a zonas del sureste de Alepo, relativamente tranquilo.

El sábado, un corresponsal de la AFP en uno de esos distritos vio a cuatro familias, sin equipaje, llegar a pie, buscando refugio.

"En Hanano, durante los pasados tres días, no han podido pisar la calle a causa de los intensos bombardeos", declaró Abu Fadel, que les ayudó a encontrar dónde quedarse.

"Se fueron a pie porque no tenían otro medio de transporte. Al principio, estaban asustados pero cuando vieron a tanta gente alrededor y que no había bombardeos, se tranquilizaron", agregó.

Damasco afirma que tanto los vecinos del este de Alepo como los combatientes rebeldes son libres de irse, pero acusa a los rebeldes de usar a los a los civiles como "escudos humanos".

El sábado, decenas de familias escaparon de los distritos de Sakhur y Haydariyé hacia el sur, según el OSDH.

Huyeron a raíz de los bombardeos aéreos del régimen contra el este de Alepo, incluyendo Sakhur, unos ataques en los que murieron, al menos, 11 civiles, según el Observatorio.

Naciones Unidas ha ideado un plan para hacer llegar ayuda humanitaria a Alepo y evacuar a las personas enfermas y heridas, que las facciones rebeldes han aprobado pero que el régimen todavía no ha validado. También se necesitan garantías de Rusia, aliado de Al Asad, para ejecutar el plan.

Por otro lado, este sábado, una serie de explosiones sacudieron un almacén de municiones de la coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos en el noreste de Siria, según el OSDH y un funcionario local. Sin embargo, fuentes de la coalición declararon a la AFP que no se habían registrado "explosiones" en ese lugar.