El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, visitó la zona de la tragedia del vuelo de Germanwings que se estrelló la semana pasada en los Alpes franceses y que causó la muerte de 150 pasajeros.

En un pequeño mensaje, el ejecutivo mostró su agradecimiento a todas las personas que trabajan en el esclarecimiento del accidente y a quienes prestan asistencia a las víctimas.

Acompañado por el presidente de Germanwings, Thomas Winkelmann, ambos directivos rindieron homenaje a las víctimas y lamentaron lo sucedido. "Siento mucho lo que ha ocurrido, es un accidente horrible, no puedo explicar con palabras esta tristeza que sentimos", agregó Spohr.
 
Según informó el sitio elpais.com, los presidentes de las dos aerolíneas  se negaron a  responder a las preguntas de los periodistas quienes esperaban algún pronunciamiento después de que Lufthansa reconociera que sabía que el copiloto del avión, Andreas Lubitz, había recibido tratamiento psiquiátrico por depresión.