El papa Francisco sigue sorprendiendo a todos, ahora visitó un barrio pobre en las afueras de Roma y sus humildes residentes, —la mayoría latinoamericanos— quedaron atónitos cuando lo vieron.

De acuerdo al sitio, panorama.com.ve, el pontífice tenía planeado ir a una parroquia en Tiburtina, cuando pidió a sus ayudantes que se desviaran para detenerse en una comunidad, de la cual había escuchado hablar.

“Salió del vehículo y la gente no lo podía creer cuando lo vieron frente a sus viviendas”, dijo el párroco Aristide Sana, quien se trasladó de inmediato a la zona cuando se enteró de la parada imprevista del Papa.

“¿Cuántos de ustedes aquí hablan español?”, preguntó bromeando Francisco. “¡Todos! ¡Todos!”, gritaron los feligreses. La comunidad está compuesta por 150 ciudadanos, pero también radican ahí personas procedentes de Rusia, Ucrania Eritrea y Polonia.