El 24 de marzo de 1980, Monseñor Óscar Romero fue asesinado con arma de fuego mientras oficiaba una misa en San Salvador, capital de El Salvador, justo cuando había denunciado la violencia paramilitar, la injusticia social y las torturas de parte del régimen militar, liderado por los coroneles Jaime Abdul Gutiérrez Avendaño y Adolfo Arnoldo Majano, que gobernaba en el momento ese país.

35 años después, el Vaticano ha anunciado la intención del Papa Francisco de beatificarlo, pues considera que fue asesinado en "odio a la fe".

Monseñor Romero se convirtió en una de las personalidades más destacadas en El Salvador y en América Central. A continuación, enumeramos diez puntos claves sobre el caso de Monseñor Romero.

1. Su muerte causó dolor en el pueblo salvadoreño. En su entierro, el 30 de marzo, alrededor de 100 mil personas se hicieron presente en la Plaza Cívica (frente a la Catedral) para acompañar a Monseñor Romero.

2. Los actos litúrgicos de su entierro se interrumpieron a causa de la detonación de una bomba, seguida de disparos y varias explosiones más. Fue sepultado apresuradamente en una cripta en el interior de la  Catedral.

3. Martirologio. Está reservado a personas muertas por odio a la fe. La causa de Romero se vio demorada, entre otras razones, por dudas acerca de si fue asesinado debido a su actitud de apoyo a los pobres o por su creencias religiosas.

4. La ONU declaró el día de su muerte como el "Día Internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas".

5. "La voz de los sin voz". De acuerdo a su biografía en el sitio de la ONU, "Monseñor Romero creó una oficina de Derechos Humanos y abrió las puertas de la Iglesia para dar refugio a los campesinos que huían de la represión. El pueblo lo reconoció como un Profeta y le llamaron «la voz de los sin voz".

6. Conoce lo que dijo antes morir. Aquí un audio de sus últimas palabras.