El pasado 23 de enero, Salman bin Abdulaziz Al Saud fue nombrado Rey de Arabia Saudita tras el fallecimiento del Rey Abdullah a los 90 años. A poco más de un mes de que tomó posesión en su cargo, el nuevo rey de una de las naciones con mayor producción de petróleo en el mundo decide festejar su "nuevo trabajo" de una forma muy peculiar.

De acuerdo a Vice News, el Rey Salman ha repartido entre sus habitantes cerca de 32 mil 570 millones de dólares, simplemente para celebrar su ascenso al trono. "Queridas personas: ustedes merecen más y cualquier cosa que yo haga no será suficiente para darles lo que merecen", escribió hace unas semanas el mandatario a través de Twitter.

Los beneficiarios de este peculiar regalo son los empleados del estado, soldados, estudiantes, pensionados y grupos universitarios: "Es una época de fiesta en Arabia Saudita", comentó al periódico nortemericano The New York Times el analista John Sfakianakis, director del Ashmore Group Middle East.