El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este miércoles por unanimidad endurecer las sanciones contra Corea del Norte, cuyas exportaciones de carbón a China serán limitadas, tras haber realizado nuevos ensayos nucleares.

La resolución, impulsada por Estados Unidos después de tres meses de espinosas negociaciones con China, fue aprobada por los 15 miembros del Consejo de Seguridad.

Son las sanciones "más severas y más completas jamás impuestas por el Consejo" y envían "un mensaje claro", subrayó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la apertura de la sesión.

Ban es un exministro surcoreano de Relaciones Exteriores y se cree que tiene ambiciones políticas en su país cuando termine su mandato al frente de la ONU a finales de diciembre.

Recordó que Pyongyang ha efectúado este año dos ensayos nucleares, en enero y el 9 de septiembre, y al menos 25 lanzamientos de misiles balísticos en violación a las resoluciones de la ONU.

El hecho de que Pyongyang continúe con sus programas militares "representa una amenaza creciente a la seguridad regional y al régimen internacional de no proliferación" nuclear, afirmó.

Es también "uno de los desafíos más persistentes y urgentes para la seguridad en nuestra época", abundó.

- Ventas bloqueadas -

La principal novedad de la resolución es que limita las ventas norcoreanas de carbón a 400,9 millones de dólares (o 7,5 millones de toneladas) por año a partir del 1 de enero de 2017, es decir, una reducción del 62% respecto a 2015.

Actualmente, China es casi el único destino del carbón norcoreano. Pekín, principal aliado y socio económico de Corea del Norte, votó a favor de la resolución.

Recordando el ensayo nuclear del 9 de septiembre, el embajador chino Liu Jieyi aseguró que "el gobierno chino se opone a esa acción", aunque también criticó la voluntad de "ciertas partes de reforzar su presencia militar" en la región a riesgo de reavivar la tensión, en referencia a los ejercicios militares conjuntos de Washington y Seúl.

Según la embajadora estadounidense Samantha Power, las nuevas sanciones van a privar al régimen comunista de más de 700 millones de dólares de ingresos en monedas fuertes, susceptibles de financiar los programas militares.

Esta es la sexta serie de sanciones impuesta contra Pyongyang desde 2006.

La resolución "condena de la manera más firme posible el ensayo nuclear llevado a cabo el 9 de septiembre, violando y subestimando las resoluciones de la ONU".

Exige una vez más que Pyongyang "ponga inmediatamente fin" a sus actividades nucleares y balísticas.

El Consejo agrega a otras 10 empresas o administraciones, y 11 individuos, entre los cuales dos exembajadores en Egipto y Birmania, a una lista negra de personas y entidades acusadas de contribuir a los programas militares norcoreanos. Esta lista ya reúne a 28 individuos y 32 entidades.

Pyongyang no podrá exportar ciertos metales (cobre, plata, zinc, níquel) que generan ingresos por 100 millones de dólares por año, así como estatuas y helicópteros.

Los dignatarios norcoreanos tampoco podrán hacer compras de lujo en el exterior y las misiones diplomáticas norcoreanas serán reducidas y cada diplomático podrá tener una sola cuenta bancaria.

La eficacia de las sanciones, sin embargo, dependerá como siempre de la buena voluntad de Pekín.

Si bien irritada por la insistencia del líder norcoreano, Kim Jong-Un, y sus deseos militares, China tiene temor de una caída del régimen comunista en ese país porque permitiría el nacimiento de una Corea unida bajo la influencia estadounidense. Por eso, siempre ha protegido a su aliado y vecino frente a las más severas sanciones.