La   Cámara   de Representantes estadounidense aprobó este jueves un proyecto para anular las medidas de regularización de inmigrantes indocumentados ordenadas por la Casa Blanca, un voto simbólico para la oposición republicana que controla ese foro.

La   cámara   baja del Congreso adoptó con 218 por 197 votos una simple propuesta de dos artículos que prohíbe al gobierno "eximir por decreto" a inmigrantes irregulares de ser deportados, estableciendo que cualquier acto del presidente en ese sentido es "nulo" y carente de legalidad.

Los republicanos apuntan su artillería a las medidas anunciadas por el presidente Barack Obama que permitirían a más de cuatro millones de inmigrantes indocumentados trabajar por tres años, sin temor de ser deportados .

Pero difícilmente la medida se convertirá en ley: el Senado, dominado por los demócratas hasta la nueva legislatura de 2015, no votará sobre el asunto y la Casa Blanca ya amenazó con vetar el proyecto.

Desde que Obama anunció las medidas el 20 de noviembre, los republicanos denuncian un abuso de poder y acusan al mandatario de ser un monarca que actúa por encima del Legislativo.

Pero los demócratas justifican los decretos en la obstrucción republicana contra toda reforma legislativa al sistema migratorio, luego que el Senado aprobó un proyecto en 2013.

Para el congresista demócrata, Luis Gutiérrez, la medida de los republicanos está basada en "pura fantasía".

"No es solo la fantasía de que el Congreso podrá destinar suficiente dinero para encarcelar y deportar 11 millones de personas y sus familias, pero también la fantasía de que se convertirá en ley", afirmó.