Brasil quedó sepultado el jueves en un lodazal de acusaciones de corrupción por el fraude a Petrobras: la supuesta declaración de un senador que acusa a la presidenta Dilma Rousseff de estar involucrada en el escándalo se filtró a la prensa y la Corte Suprema envió a juicio al jefe de Diputados por un caso de sobornos.

Las noticias cayeron como una bomba en Brasilia, en un día negro que comenzó con la noticia de que la economía se derrumbó un 3,8% en 2015 y el país se encamina a su peor recesión en un siglo.

La revista "IstoÉ" publicó este jueves supuestas afirmaciones del senador oficialista Delcidio Amaral en las que acusó a la mandataria de intentar obstruir la investigación de Petrobras con el nombramiento de un juez de apelación afín a su gobierno y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) de estar al tanto de la trama de corrupción.