Temir Sariev anunció este lunes su renuncia como primer ministro de Kirguistán, tras verse envuelto en un escándalo de corrupción, en el que se le acusa de favorecer a una empresa china de obras públicas.

"Los rumores y las suposiciones están teniendo un impacto negativo en el trabajo del gobierno", declaró ante el Parlamento para explicar su dimisión. El ahora exprimer ministro también rechazó las acusaciones en su contra.

Temir Sariev es blanco de una investigación parlamentaria. Está acusado de tener intereses en un contrato de 100 millones de dólares para la construcción de una autovía en la provincia de Issyk Kul, en el este del país, obtenido por la empresa china Long Hai. Llevaba menos de un año en el cargo.