Hace poco más de un mes, el 20 de agosto, Alexis Tsipras sorprendía al mundo al anunciar su renuncia al cargo de Primer Ministro  del gobierno de Grecia, puesto que solamente desempeñó por siete meses y en el que tuvo que definir uno de los momentos históricos de Grecia y la Unión Europea: permanecer o no en la Eurozona, tras la enorme deuda que el país helénico tiene. 

Ahora, el líder de la izquierda en el pais se vuelve a alzar como triunfador en las urnas, ya que logró el 35.5% de los votos, frente al 28% del partido de derecha Nueva Democracia

Después de aceptar difíciles acuerdos para el pago de la deuda con el Eurogrupo, los cuales incluyen la privatización de servicios y el aumento de impuestos, el gobierno de Tsipras recibió el rechazo de su partido y del pueblo griego, quienes lo catalogaban de "traidor". 

¿Cuál es el futuro que le espera a Grecia? Al respecto, conversamos con el analista chileno en temas internacionales, doctor Raúl Sohr, y con el especialista mexicano Adolfo Laborde, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

"El triunfo relativo y arrollador de Tsipras y su partido Syrtiza en Grecia, sorprendió a todo el mundo porque se esperaba un voto de castigo [al partido]", explica Raúl Sohr. "En realidad, este vino en forma de abstención, ya que hubo un alto nivel de no votantes, sin embargo, tiene una mayoría confortable para gobernar", comentó.

"La gente vota por lo que tiene ante sí, y ante las ofertas de la derecha (que es la causante de la crisis), eligió una alternativa de izquierda, que, aunque no ha resultado como querían, todavía les parece más aceptable que el bando contrario", añadió. 

Los retos de Tsipras

Como explica Sohr, Tsipras ya se enfrenta a enormes retos adquiridos en su corta administración. "Tiene que cumplir con el paquete que acordó con la Unión Europea y que significa privatizaciones y recortes fiscales, sobre todo en pensiones".

Algo con lo que coincide Laborde: "Tendrá que generar certidumbre y cumplir con lo prometido, además de mantener la cohesión política (que dificilmente logrará en su partido) y tener inteligencia para gobernar".