Uno de los personajes más célebres de la película "Titanic", de James Cameron, es precisamente el violinista que decide pasar los últimos momentos de su vida interpretando diversas melodías, entre el caos y la desesperación por salvarse. 

Al igual que el trasatlántico, este violinista fue inspirado en una historia real. Se trató de John Law "Hock" Hume, quien a los 21 años falleció en el Titanic, tal como se menciona en la película: tocando sus melodías favoritas. 

Su nieto, Christopher Ward, decidió investigar a fondo la vida de su abuelo, quien dejó a su novia May Costin embarazada cuando zarpó rumbo a Estados Unidos en el trasatlántico. 

Lo que el nieto nunca imaginó fue encontrar su un oscuro pasado. Según afirma en un reportaje escrito para el medio británico "Daily Mail", Ward se encontró con un coleccionista de objetos oficiales relativos al Titanic. Entonces descubrió una lista de personas que se habían beneficiado con una pensión tras el trágico hundimiento del 14 de abril de 1912. Al revisarlo, descubrió el nombre de su abuela... y el de otra mujer. 

De acuerdo al documento, Ethel McDonald, originaria de Kingston, Jamaica, recibía una cuantiosa cantidad económica. Por lo que Ward comenzó a sospechar de la posible aventura amorosa de su abuelo.

Ward viajó hasta Kingston, donde descubrió que Ethel McDonald había sido camarera del hotel Constant Spring, donde su abuelo tocó durante tres meses. Tras conocer a familiares de Ethan, descubrió que su abuelo había tenido un hijo con Ethel, llamado Keith Neville McDonald.