Un avión militar ruso SU-24 fue alcanzado y derribado mientras volaba sobre la frontera con Siria por aviones turcos de guerra F-16 este martes, 24 de noviembre. Autoridades en Ankara afirman que el avión ruso violó el espacio aéreo del país diez veces en un período de cinco minutos e ignoró varias advertencias.

El presidente ruso, Vladimir Putin ya ha acusado a Turquía de "apuñalar a Rusia por la espalda." Los dos pilotos del avión de combate se expulsaron después de ser golpeados, con imágenes de vídeo que supuestamente muestran a uno de los hombres muerto rodeado de rebeldes turcos armados dentro de Siria. El incidente en la frontera Siria añadirá tensión a las relaciones tensas entre Moscú y Ankara. El órgano de gobierno de la Otan, el Consejo del Atlántico Norte, celebraba una sesión extraordinaria el martes a la luz de los acontecimientos de la mañana. Jonathan Caverley, investigador asociado en ciencias políticas en el Instituto de tecnología de Massachusetts, Estados Unidos explica lo que el incidente podría provocar.

¿Cuáles son las versiones opuestas del evento?
–El punto importante de desacuerdo parece ser sobre dónde estaba volando el SU-24. Turquía afirma que el avión ruso estaba en su espacio aéreo (y que fue repetidamente advertido). Rusia afirma que estaba operando en Siria. Turquía alega que un F-16 derribó el SU-24 con un misil aire-a-aire. Rusia inicialmente negó esto, culpando a armas antiaéreas de rebeldes sirios. Sin embargo, ha retractado esta historia.

¿Cuál sería la reacción de Occidente, ya que en las últimas semanas se ha producido una mejora en las relaciones entre Occidente y Rusia en materia de lucha contra Isis?
–Hay una coincidencia temporal de algunos intereses en Siria. En el corto plazo, la cooperación para determinar el destino de los pilotos rusos es del interés de todos.
Sería prudente que los otros miembros de la Otan esperen ver cómo Vladimir Putin y el gobierno ruso enmarque esto para el público nacional e internacional. Humillar a Putin en los ojos de su público lograría poco. Turquía debe evitar la aplicación del Artículo 5 del Tratado de la Otan (establece que un ataque contra uno de los aliados sería considerado como un ataque contra todos los aliados), teniendo en cuenta cómo las amenazas a la Otan se ven ante el público ruso y el gobierno. Gran parte de la identidad y el poder de Putin están construidos en su resistencia al supuesto agresivo cerco que la Otan a puesto a Rusia. En su discurso sobre el incidente ya ha señalado esto. Alimentar este tropo logrará poco en términos de los intereses turcos o americanos.

¿Qué pasa con las relaciones entre Rusia y Turquía?
–Ambas partes tienen intereses en Siria que poco tienen que ver con Isis, la principal preocupación de la coalición liderada por Estados Unidos. Turquía quiere que el presidente sirio, Bashar al-Assad sea removido del poder, mientras que Rusia lo está ayudando. Para ello, Rusia ha llevado a cabo ataques aéreos contra rebeldes turcos con Siria, y Turquía se ha opuesto a los ataques rusos sobre estos pueblos. Mucho se basa en cómo cada lado identifica de cerca el destino de los turcomanos como un interés básico. A menos que los turcomanos amenacen la instalación marina rusa en Tartus, Siria, la que está relativamente lejos, los rebeldes turcos son poco probables de ser de fundamental intereses para los rusos. Por lo tanto, puede existir espacio para la desescalada.
El uso del término "puñalada por la espalda" por parte de Putin no suena conciliadora, pero esto puede ser simplemente charla barata para el consumo interno. No está claro cómo el aumento de tensión con Turquía sirva hacia sus principales objetivos en Siria.

¿Qué se tiene que hacer con Turquía?
–Hay poco que hacer con Turquía. A diferencia de Rusia o los Estados Unidos, Turquía es el principal poder en la región y ve sus intereses fundamentales amenazados en su frontera. Es poco probable que den marcha atrás en la cara de cualquier presión occidental o rusa. Rusia se preocupa profundamente por su propia soberanía, pero esto no está en juego en este conflicto ya que su ejército está desplegado fuera de su propio territorio.

¿El derribo del avión de combate ruso afectará la guerra contra Isis de alguna manera?
–Tal como está, el incidente no tiene casi nada que ver con Isis, que opera en una parte diferente de Siria. Teniendo en cuenta lo lleno que están los cielos y lo sospechosos que las distintas partes están del uno y del otro, un incidente como éste era casi inevitable.
Una posibilidad es que las grandes potencias tomen más medidas para coordinar sus campañas aéreas, por ejemplo mediante la creación de "chimeneas", donde cada país o coalición opera exclusivamente. Rusia y Estados Unidos parecen estar trabajando en reglas para evitar este tipo de incidentes entre sus propios aviones de guerra. Sin embargo, hay tantos intereses en conflicto como países operando en Siria en este momento, y la cooperación es probable que siga siendo difícil.

¿Cómo se va a desarrollar la situación en el futuro?

–Un gran porcentaje descansa en dónde Putin decida que se encuentren sus intereses, y esto es tanto un juego interno como internacional.
Dicho incidente estaba casi obligado a pasar, y no debería haber sorprendido a nadie. El resultado más probable es el status quo de muchas fuerzas que se complementarán en la búsqueda de sus propios objetivos. En ese caso, este no será el último incidente.