La gobernadora de Oklahoma, Maria Fallin ha declarado en estado de emergencia a varios condados después del tornado que impactó la ciudad.

La peor de las tormentas ya pasó, pero dejó 12 personas heridas y trajo cantidades de lluvias peligrosas.

Esa fue la realidad con la que se despertaron los residentes de Oklahoma, Kansas, Nebraska y Texas después del tormenta que los azotó.

La buena noticia es que parece poco probable que haya un segundo día de tornados. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional, solo se pronostica un tormenta ligera en las grandes llanuras y partes de Texas, incluyendo Dallas.

Por otra parte, se predice que habrá lluvias severas que harán que el nivel del agua aumente más de lo que esta hasta el momento y probablemente afecte la parte norte de Minnesota, informó el canal estadounidense CNN.