Decenas de parejas del mismo sexo se casaron en Florida este martes, a partir del momento mismo en que llegó a su fin la prohibición de las bodas gay en ese estado estadounidense.

Regocijadas parejas atiborraban los tribunales e intercambiaban promesas desde la medianoche, hora en que Florida (sureste) se convirtió en el 36º estado que permite los matrimonios homosexuales.

"Estoy feliz de que por fin sea legal", dijo William Lee Jones al diario Miami Herald después de desposar a su pareja de hace más de 10 años, Aaron Huntsman.

Los dos hombres forman parte del grupo de personas que demandó al estado de Florida reclamando su derecho al matrimonio.

El juez de distrito Robert Hinkle decidió la semana pasada que las autoridades oficiales no debían hacer cumplir una prohibición estatal que había sido aprobada por los electores en 2008.

En un fallo previo, en agosto, Hinkle había dicho que prohibir las bodas gay es inconstitucional y comparó esta medida con la prohibición de los matrimonios interraciales de hace 50 años.

La cantidad de parejas que acudieron este martes a los tribunales era tal que algunos funcionarios celebraron bodas masivas mientras los amigos, familiares y simpatizantes aplaudían y lloraban de alegría fuera de los edificios.

"Es cuestión de tiempo, es lo que siento. No pensaba que esto iba a ocurrir mientras estuviera con vida", dijo Irma Oliver al diario Palm Beach Post luego de casarse con su novia, Julia Borghese.

En 2013, la Corte Suprema de Justicia reconoció la igualdad matrimonial cuando revocó una ley federal que definía el matrimonio en términos estrictamente heterosexuales.

Esto pavimentó la vía para que las parejas de gays y lesbianas disfrutaran de los mismos derechos y privilegios bajo la ley federal que sus pares heterosexuales.

De todos modos, la decisión judicial dejó a cada uno de los 50 estados la decisión sobre legalizar o no los matrimonios de personas del mismo sexo.