Japón, la tercera potencia mundial, ha entrado en recesión económica. Debido a esto, el Primer Ministro, Shinzo Abe, ha decidido disolver el Parlamento y convocar a nuevas elecciones, las cuales se esperan a finales de 2015.

Pero, ¿cuáles serían las consecuencias para los bolsillos de los latinoamericanos? Para responder esto, conversamos con el maestro Gabriel Pérez del Peral, director de la Escuela de Economía de la Universidad Panamericana de México.

- ¿Qué medidas tendrían que tener en cuenta países como Chile, Colombia, Puerto Rico y Mexico?

- Son situaciones diferentes las de América del Sur con respecto a México. Voy a empezar por México, en esta parte somos el cuarto exportador de automóviles a nivel mundial. Esto va a abrir una oportunidad para colocar más exportaciones de autos hechos en el país.

Por otro lado, estos países de Sudamérica se caracterizan por vender materias primas a China, principalmente, y al haber una caída en el PIB de Japón existe el peligro de que se genere una crisis financiera originada en Asia, una crisis sistémica. Esto puede hacer que China desacelere su crecimiento y le compre menos materias primas a los países del Cono Sur.

China va a crecer 7.5% este año, el crecimiento más bajo desde 1990. Esta crisis de Japón puede contaminar a China y comprarán menos materias primas a América del Sur, lo que podría provocar desaceleración y pérdida de empleo.

Entonces, podríamos pensar que 2015 será un año complicado

- Si Japón sigue cayendo en recesión y en su PIB, podría haber una salida de capital, se desacelera la producción y entonces a nivel global genera una crisis como la de 1998 en Indonesia. Ese riesgo de crisis financiera global genera un escenario difícil para 2015.

¿Las medidas tomadas por Shinzo Abe son las correctas para tratar este problema?

- Disolver el Parlamento para adelantar las elecciones es un mal mensaje en cuanto a democracia y para una economía liberal y democrática.

Hay tres centros financieros a nivel mundial: Tokio, Nueva York y Londres. Tokio, en Japón, es el centro financiero de Asia; su índice de acciones es un referente de las inversiones en la región. Esta crisis fiscal-democrática y de producción puede ser un foco para el próximo año.