La agencia de espionaje de Corea del Sur denunció este martes que su vecino del norte ha intervenido los smartphones de miembros del gobierno y multiplicado sus ataques cibernéticos en el último mes.

La denuncia del Servicio Nacional de Inteligencia (SNI) coincide con los intentos del gobierno de Seúl de aprobar en el parlamento una ley contra el terrorismo cibernético, criticada por sus detractores que opinan otorgaría poderes muy amplios de vigilancia e intrusión.

La declaración del espionaje surcoreano afirma que Corea del Norte robó información de los teléfonos inteligentes de docenas de funcionarios clave del gobierno entre fines de febrero y primeros días de marzo.

"Corea del Norte ha estado montando una serie de ataques contra nuestro ciberespacio" luego de su cuarto ensayo nuclear el 6 de enero. Según el SNI, también atacaron una importante firma proveedora de software de seguridad para operaciones bancarias por Internet.

La agencia de espionaje urgió a las entidades privadas y oficiales a mantener una vigilancia elevada.

En el pasado Corea del Sur acusó ya a su vecino de una serie de ataques cibernéticos contras entidades militares, bancarias, reparticiones gubernamentales, medios de prensa y una planta de energía nuclear.