Una niña de cuatro años salvó su vida gracias a la impresión de un corazón en 3D.

Mia González vivió por más de tres años con complicaciones de salud debido a problemas cardiovasculares.

Luego de ser internada en varias ocasiones en un hospital, los médicos detectaron que la niña tenía una mal formación en la arteria aorta, el vaso que bombea la sangre desde el corazón.

Para tratar el problema, los médicos debían de realizar una operación complicada, pero gracias a impresora 3D pudieron crear una réplica exacta del corazón de González y planificar la cirugía.

“Sin el modelo, habría estado menos seguro sobre operar a Mia, y eso naturalmente me hubiera llevado a hacer una incisión más grande, que probablemente hubiera ocasionado más dolor”, declaró Redmond Burke, médico de Nicklaus Children's Hospital, a la televisora “CNN”.

Cerca de 75 hospitales en Estados Unidos y 200 en todo el mundo están haciendo uso de estas tecnologías.