La agencia espacial rusa Roscosmos informó que el carguero Progress M-27M sufrió problemas técnicos desde su lanzamiento el pasado martes. Los científicos han perdido el contacto con la nave que transporta 2.5 toneladas de suplementos para la Estación Espacial Internacional y esperan que en los próximos días caiga descontroladamente a la Tierra.

"No logramos acelerar el motor y llevar a cabo la maniobra correcta. La velocidad del descenso variará dependiendo del estado de la atmósfera y el viento solar, por lo que calcular dónde y cuándo va a caer será posible unas horas antes de que suceda", informa uno de los científicos en el protecto.

Se calcula que la nave podría caer en los próximos diez días en la Tierra, aunque el rango de error de este cálculo es de 3 días. Al respecto, diversos astronautas, como el canadiense retirado Chris Hadfield, han publicado tweets, llamando a la calma e informando que probablemente se desintegrará al ingresar en nuestra atmósfera.

"Las posibilidades de ser golpeados por Progress M-27M es una en 2.2 billones, si es que no se desintegra en la atmósfera", explicó a través de Twitter James Ball, periodista inglés.

Mientras tanto, ustedes pueden seguir la trayectoria del carguero considerado pérdida total y valuado en 50 millones de dólares a través de la página SatFlare.