Luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobierno de Estados Unidos y Cuba, el Congreso estadounidense votó a favor de mantener las restricciones a los ciudadanos que desean viajar a la isla.

La Cámara de representantes, controlada por el Partido Republicano que detenta 246 de los 435 escaños, no aprueba la idea que propone permitir vuelos regulares. Además, cree necesaria la idea de continuar solicitando a los estadounidenses una licencia especial para viajar a Cuba.

Por esa razón el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha visto amenazado a eliminar el proyecto de ley, en el que propone un financiamiento para los medios de transporte que apoyan las nuevas relaciones.

A pesar de la iniciativa de Obama, el republicano Mario Díaz- Balart declaró que la Casa Blanca está actuando mal al quitar restricciones para los locales. Esta situación, según el congresista, significaría viajar a un lugar que fue propiedad estadounidense y luego "robada por el gobierno cubano", afirmó el representante republicano por Florida.

Esta situación refleja el conflicto entre el gobierno estadounidense, que quiere avanzar en las relaciones con Cuba, y la Cámara de representantes, que se opone a eliminar ciertas restricciones.