José Francisco Perdomo confesó ante los medios locales haber matado a su hijastro por problemas con su expareja, de quien se había separado hace casi un año, y al llegar al penal de Comayagua, en Honduras, recibió una brutal golpiza que le ocasionó la muerte. 

Fue el pasado 13 de febrero, cuando el hombre visitó a su exmujer, Patrocinia García, y tras discutir, se llevó a su hija de cuatro años y a su hijastro, un menor de unos siete años, según medios locales. 

La madre decidió denunciar la desaparición del menor y tras algunos allanamientos de la policía de esa localidad, Perdomo se presentó ante las autoridades y fríamente confesó que había matado al niño en un río, cansado de los problemas con su expareja a quién debía darle una pensión alimenticia. 

Tras el ingreso de Perdomo al penal de esa localidad se reportó la brutal golpiza que los reos le propinaron y fue trasladado a un hospital donde falleció debido a las heridas internas.